En cuñas de entre 200 y 300 gramos (apróx.) envasadas al vacío.
Es un queso de pasta semidura. Tiene una afinación que varía entre 60 y 90 días. Es un queso de sabor suave pero consistente. Su masa es regularmente compacta de color marfil, de elasticidad, firmeza y friabilidad medias.
-Como otros quesos de pasta semidura de El Poey, el PASTOR se presenta también en sus variantes “saborizadas” (con pimienta en grano, con orégano o con ají molido) con o sin sal agregada.
-También existe la opción sin sal agregada, la cual tiene idénticas características de la versión natural. La diferencia radica en el hecho de que en este caso, las hormas no se sumergen en salmuera una vez que salen de la prensa y antes de entrar en la cámara de maduración-afinación. A pesar de ello mantienen su intenso sabor porque están elaborados con leche fresca entera de nuestras propias ovejas y no se extrae de aquélla ninguno de sus componentes durante el período que va desde el ordeñe hasta que se inicia el proceso de elaboración, como sucede en la elaboración a escala industrial. Este cuidado artesanal en la elaboración evita que el queso tenga el sabor insípido que a veces caracteriza a los productos bajos en sodio, e implica que, aún sin tener sal, resulte sabroso y con la consistencia de un alimento vivo y sano.
$4.900,00
En cuñas de entre 200 y 300 gramos (apróx.) envasadas al vacío.
Es un queso de pasta semidura. Tiene una afinación que varía entre 60 y 90 días. Es un queso de sabor suave pero consistente. Su masa es regularmente compacta de color marfil, de elasticidad, firmeza y friabilidad medias.
-Como otros quesos de pasta semidura de El Poey, el PASTOR se presenta también en sus variantes “saborizadas” (con pimienta en grano, con orégano o con ají molido) con o sin sal agregada.
-También existe la opción sin sal agregada, la cual tiene idénticas características de la versión natural. La diferencia radica en el hecho de que en este caso, las hormas no se sumergen en salmuera una vez que salen de la prensa y antes de entrar en la cámara de maduración-afinación. A pesar de ello mantienen su intenso sabor porque están elaborados con leche fresca entera de nuestras propias ovejas y no se extrae de aquélla ninguno de sus componentes durante el período que va desde el ordeñe hasta que se inicia el proceso de elaboración, como sucede en la elaboración a escala industrial. Este cuidado artesanal en la elaboración evita que el queso tenga el sabor insípido que a veces caracteriza a los productos bajos en sodio, e implica que, aún sin tener sal, resulte sabroso y con la consistencia de un alimento vivo y sano.